Terapia Gestalt Valencia

Centro Terapia Gestalt Valencia, terapeuta Clotilde Sarrió. Psicoterapia integrada en la psicología humanista de la corriente gestáltica de la Costa Este

Paul Goodman: co-fundador de la Terapia Gestalt

La Terapia Gestalt nació a mediados del siglo XX. Entre sus creadores, Paul Goodman fue el principal responsable de formular la teoría gestáltica, de ponerla en palabras. En esa época, Goodman todavía no era terapeuta sino escritor, la especie que, según Freud, producía los mejores psicoanalistas.

Paul Goddman, Psicoterapia Gestalt Valencia - Clotilde Sarrió

Paul Goodman: co-fundador de la Terapia Gestalt (1911 – 1972)

La Terapia Gestalt nació a mediados del siglo XX. Entre sus creadores, Paul Goodman fue el principal responsable de formular la teoría gestáltica, de ponerla en palabras. En esa época, Goodman todavía no era terapeuta sino escritor, la especie que, según Freud, producía los mejores psicoanalistas. De hecho, eso le convirtió en el hombre indicado para escribir “Terapia Gestalt”, el texto fundamental del movimiento. Pero es poco probable que, quien conozca el nombre de Goodman, lo recuerde como terapeuta o escritor, sino más bien como el crítico social cuya defensa de los jóvenes descontentos en “Growing Up Absurd”, empezó las luchas intergeneracionales de los años 60, y cuya crítica al “Sistema Organizado” fue adoptada por los políticos de la Nueva Izquierda.

Paul Goodman nació en 1911, fue un niño pobre judío que creció en Manhattan. Su padre era anticuario y los tres primeros hijos fueron criados con holgura ya que, la pobreza de la familia, en el momento del nacimiento de Paul, se debía a que su padre se había fugado a Buenos Aires con una amante, dejando a su esposa sólo algunos muebles valiosos para empeñar. La madre de Paul se puso a trabajar y sus tres hermanas se turnaban para cuidar a sus hermanos.

Para Paul Goodman, haber “nacido sin padre” fue la gran circunstancia formativa de su vida.

Cuando Paul empezó a ir a la escuela, se había convertido en hijo único ya que uno de sus hermanos había muerto, y los otros, siete y diez años mayores que él, ya eran adultos.

Cuando tenía 7 años, su hermana mayor ya atesoraba sus primeros poemas. Siempre obtuvo las mejores notas en su curso. Recibió la mejor educación gratuita del mundo, primero en la escuela básica “modelo” anexa a la escuela normal superior, después en la escuela primaria pública de Manhattan, Townsend Harris Hall, y finalmente en el City College de Nueva York.

Ya graduado de la universidad, Goodman estaba enamorado de la vida y del saber.

Después de varios trabajos esporádicos, Goodman pensaba a través de la filosofía de la educación, ideas que aparecerán más tarde en su práctica psicoterapéutica. En 1936, la carrera docente de Goodman dio un vuelco cuando Richard McKeon, quien había dejado Columbia, por un decanato en la Universidad de Chicago, lo invitó a trabajar con él. Aquí se enamoró de su primera esposa, un nuevo centro en torno al cual girar. Al cabo de tres años en el Medio Oeste, nació su hija, Susan. Pero en 1939, debido a sus correrías sexuales en el campus se le “invitó” a dejar la universidad, cosa que aprovechó para volver a Manhattan, por la que aún sentía nostalgia. No había dejado de escribir poemas, cuentos y obras de teatro, mientras presentaba informes y memorizaba textos; ahora, mientras hacia su tesis, comenzó una novela “The Empire of City”.

A principios de 1942, Paul Goodman sorprendió a todos formando un nuevo hogar con una joven a quien había cortejado en medio de sus agitados amores con los “chicos” del curso del que era profesor, Sally Ducksten, que tenía poco más de 20 años, era secretaria en la escuela, huérfana de padre y había sido educada en internados católicos. Aunque no bohemia como su primera esposa, Sally, era una mujer independiente y con un férreo sentido de la moral y de la justicia. En marzo de 1945 se mudaron, con Susan, a un apartamento en Manhattan.

Cuando Goodman tenía 35 años, estaba en la cima de sus facultades creativas, respaldado por una obra prolífica ya consolidada. El nacimiento de su hijo Mathew, fue un acontecimiento crucial.

El interés de Goodman en la psicoterapia empezó en su adolescencia, con sus ganas de aprender. Leyó a Freud y a sus seguidores, a Aristóteles, Kant, Kropotkin y Dewey. Fue paciente de Reich, Lowen y sus novelas fueron cada vez más psicológicas (“Parents’ Day”, “Don Juan”, “The Dead of Spring”).

Paul Goodman, Psicoterapia Gestalt Valencia - Clotilde Sarrió

A principios de 1950 conoció a Frederich S. Perls, psiquiatra alemán, que acababa de llegar a Nueva York, después de haber vivido unos años en Sudáfrica, huyendo de los nazis. Perls quería escribir hacer un libro con unas notas que había traído de Sudáfrica y consciente de su poca capacidad para la escritura (ya había escrito “Yo, Hambre y Agresión”, sin mucho éxito) había puesto los ojos en el intelectual Paul Goodman. Perls y Goodman estaban de acuerdo en muchas deficiencias del método psicoanalítico; esto y la necesidad de dinero que tenía Goodman, le hizo aceptar el encargo de escribir el libro de Perls. Así nació una colaboración que cada vez era más tormentosa pues ambos tenían una personalidad fuerte y a ambos les costaba ceder en sus ideas. Laura, la mujer de Perls, solía poner paz aunque no por mucho tiempo. No obstante, el contacto entre ellos era fructífero. El anarquismo de Goodman hacía la diferencia. Fruto de esta colaboración surgió el libro “Terapia Gestalt: Excitación y Crecimiento de la personalidad humana”, donde se sentaban las bases de una nueva forma de terapia, la Terapia Gestalt.

Después de este libro, Goodman y Perls no volvieron a verse. Paul siguió frecuentando a Laura Perls y a un grupo de personas que empezaban a sistematizar este tipo de terapia. Participó en varios grupos de formación, se dedicó a hacer terapia durante algunos años pero, finalmente, a raíz de un cambio en las condiciones legales para ejercer la psicoterapia, Goodman volvió a la pedagogía y siguió su trayectoria de escritor hasta que, en los años 60 consiguió saltar a la fama en los movimientos de protesta estudiantiles y continuó siendo famoso hasta que murió, de un ataque al corazón, el 2 de agosto de 1972, recién cumplidos los sesenta y un años. La muerte de su hijo Mathew, en 1967 le afectó de tal manera que nunca se recuperó de ella.

Podríamos resumir diciendo que, a los 40 años, Goodman era un “muchacho”, que se negaba a renunciar a las prerrogativas de la juventud, y continuaba desabrochado y despeinado como si tuviera ocho años. Y que después de dedicarse un rato, cada mañana, a escribir, deambulaba por las calles de Manhattan como un moderno Walt Whitman, paseando a lo largo del Hudson y merodeando por lo bares, jugando al balonmano en las paredes de ladrillo de los almacenes o en los patios de recreo que las escuelas locales.


Clotilde Sarrió – Terapia Gestalt Valencia

 

Licencia de Creative Commons Este artículo está escrito por Clotilde Sarrió Arnandis y se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España 

 

Fuente: Psicomundo

Acerca del autor

Clotilde Sarrió

Clotilde Sarrió, Terapeuta Gestalt de Valencia. Mi orientación se integra en la corriente gestáltica de la Costa Este, representada por el New York Institute (1951), bajo la dirección de Laura Perls y la corriente afín de Cleveland. Ejerzo la Terapia Gestalt (modalidad de la psicoterapia integrada en la psicología humanista), una disciplina no solo dirigida al tratamiento de la psicopatología sino también al desarrollo del potencial humano, la liberación bloqueos y asuntos inconclusos y, en suma, aquellos procesos que impidan o dificulten un adecuado desarrollo y crecimiento personal.

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