Terapia Gestalt Valencia

Centro Terapia Gestalt Valencia, terapeuta Clotilde Sarrió. Psicoterapia integrada en la psicología humanista de la corriente gestáltica de la Costa Este

Fases del Proceso de Contacto. Perls y Goodman

La escuela de Nueva York considera el Proceso de Contacto como un proceso único con varias secuencias, un baile de figuras y fondos en el que se suceden las siguientes cuatro fases:

  1. Pre-contacto
  2. Toma de contacto
  3. Contacto final
  4. Post-contacto

  Fases del Proceso de Contacto. Perls y Goodman

 

El Proceso de Contacto

Fritz Perls y Paul Goodman creadores de “Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana”, proponen cuatro fases –que más adelante pasaré a describir–, para designar la secuencia de figuras y fondos que se suceden en el proceso de contacto. Este proceso nace de una excitación fisiológica y va a producir la activación del proceso figura-fondo.

El concepto de ‘contacto’ en Terapia Gestalt, no hace referencia única y exclusivamente a la relación, sino a la formación de una figura de interés que destaca en el fondo del campo organismo/entorno. Esto implica como indica Jean-Marie Robine, “la formación de formas en el campo organismo/entorno” .

El Proceso de Contacto representa, el paso de un sistema de ajustes conservadores (la fisiología) a un sistema de ajustes creadores (lo psicológico).

Describiré a continuación las cuatro fases cuatro con sus respectivas interrupciones del contacto en cada una de ellas. Previamente, se hace necesario resaltar que las interrupciones del contacto no siempre son patológicas, pues también pueden ser sanas.

Fases del Proceso de Contacto y sus Interrupciones

1- Pre-contacto

Durante la fase de precontacto, el fondo es el cuerpo y la figura que surge es la sensación, propiocepción o estímulo ambiental que despiertan una serie de sensaciones fisiológicas indicando el “ello de la situación”.

El self en esta fase funciona en modo ello.

Toda función del organismo es una interacción en el campo organismo/entorno. En el proceso de establecer contacto, se pasa de lo fisiológico (sistema de ajustes conservadores que hemos heredado) a lo psicológico (sistema de ajustes creadores).

El paso de lo fisiológico a lo psicológico, se realiza mediante un “ir hacia y coger”, es decir, contactando con el entorno y tomando la novedad.

“En un cierto sentido, el self no es más que una función de la fisiología; pero, por otra parte, no es de ningún modo una parte del organismo sino una función del campo, es la manera cómo el campo incluye al organismo”

“Toda función fisiológica se completa a sí misma internamente. Pero, a fin de cuentas, ninguna función puede seguir haciéndolo (el organismo no puede «autopreservarse») sin asimilar algo del entorno, sin crecer (o descargar algo en el entorno y morir)”

Fritz Perls, Paul Goodman

La interrupción del proceso de contacto en esta fase se produce mediante la confluencia.

Confluencia

La confluencia es un estado de no-contacto, no hay diferenciación entre “yo” y “el otro”. Se produce cuando la persona no percibe ningún límite entre él mismo y el entorno, sintiéndose que es parte de él.

Es decir, en la confluencia no existen límites entre el yo y el otro; entre la persona y el entorno.

La confluencia impide  –frente a las posibilidades que se presentan en el campo organismo/entorno– el poder distinguir lo que es importante y relevante frente a lo que no es en este campo organismo/entorno. Es por ello que la confluencia no permite que algo nuevo surja en el campo.

“Durante la primera fase, llamada precontacto, el cuerpo, la fisiología primaria y secundaria constituyen el fondo[…] En la situación en curso –sea una situación de reposo de donde nada emerge como figura, o cualquier actividad en que el sujeto esté comprometido y de la cual puede, más o menos conscientemente, aceptar dejarse distraer-, «algo» surge. Este algo, este «ello» de la situación, puede adoptar diversas formas: propiocepción de una sensación corporal, percepción de un estímulo ambiental, necesidad, deseo, apetito, atracción, instinto, situación inacabada que viene a cruzar el presente… El concepto de «ello» designa con razón este empuje y el awareness de este empuje, sin ninguna especulación sobre su posible origen. Indisociable del awareness, la función-ello es una modalidad del self que, a partir de percepciones y sensaciones corporales, constituye en emergencia de figura «lo inmediato» (next) de la situación […]Por consiguiente, lo que se hace figura en esta fase es el apetito o la estimulación ambiental que despierta un apetito”

Jean-Marie Robine

2 – Toma de contacto

En esta fase del proceso de contacto se produce una identificación de las sensaciones. Cuando una necesidad es identificada, se ponen en acción las estrategias adecuadas para satisfacerla.

En la fase de toma de contacto, todo aquello que formaba figura en el precontacto (sensación, propiocepción, estímulo del entorno) pasa a un segundo plano, en forma de excitación y energizando el fondo. Emerge entonces una nueva figura que es el entorno en todas sus posibilidades: la novedad.

El self, mediante la Función Yo, va a realizar una selección en el campo organismo/entorno a través de identificaciones y alienaciones. Al mismo tiempo, esta función incluye el comportamiento motor, la orientación y la manipulación del entorno, facilitando el contacto. La Función Yo interviene en un funcionamiento sano para actuar y contactar, y lo hace identificándose con la Función Ello e integrando la adquisición de experiencias anteriores.

La asimilación de la confluencia en la fase del precontacto anteriormente descrita, permite la emergencia de la Función Yo del self.

Las interrupciones del proceso de contacto se producen mediante:

  • Introyección
  • Proyección
  • Retroflexión

Introyección

La introyección es un mecanismo importante de aprendizaje. Mediante la cual incorporamos en nosotros patrones, modos de actuar, normas, etc. de personas que han sido importantes en nuestra biografía (padres, hermanos, profesores…), es decir, elementos del entorno.

La introyección es patológica cuando los elementos introyectados no han sido previamente desestructurados, agredidos y cuestionados para hacerlos nuestros. En este caso el introyecto pasa a formar parte de nosotros sin ser conscientes de ello y como un elemento extraño.

Las introyecciones forman parte del proceso biológico del desarrollo de todo ser humano, pero hay que establecer la diferencia entre introyección e introyecto:

  • Introyección: es un proceso, una modalidad de contacto.
  • Introyecto: es un contenido que se manifiesta a través de otras modalidades como la confluencia, la proyección y la retroflexión.

La introyección puede ser sana o patológica:

  • La introyección sana forma parte de cualquier proceso de aprendizaje.
  • La introyección patológica lleva implícita la coerción e implica comportamientos neuróticos fruto de la diferenciación de los elementos del campo organismo/entorno.

Proyección

La proyección es un elemento esencial en la constitución de las relaciones. Proyectamos para crear vínculos. Es el primer acercamiento perceptivo mediante lo que imaginamos o interpretamos.

La proyección es una actitud, sentimiento o conducta que perteneciéndole a la persona se le atribuye a otra. Las proyecciones suelen ser características nuestras que rechazamos. Las proyecciones suelen ser características propias que rechazamos y que pueden observarse en aquellas conductas en donde se producen, por ejemplo,  los celos o bien en los prejuicios de cualquier tipo.

La proyección puede ser:

  • Negativa. Incluye aquellas características que no nos gustan de los demás y que al mismo tiempo tampoco nos gustan de nosotros mismos. Son esos aspectos que perteneciéndonos y siendo nuestros, no los aceptamos como propios y es por ello que los rechazamos.
  • Positiva. Incluye aquellas características ajenas que nos son gratas y nos gustaría poseer, pero de las que carecemos.

Retroflexión

La retroflexión aparece cuando el individuo está orientado en el entorno y elige una de las posibilidades que éste le ofrece, dirigiéndose entonces al objeto elegido para agredirlo y desestructurarlo hasta hacerlo propio. En ese momento, el sujeto puede detenerse, comprobar si se dan las condiciones necesarias y reconsiderar si puede seguir avanzando en el campo. Cuando esto sucede de este modo, tiene lugar una retroflexión sana, es decir, un ajuste creativo.

La retroflexión sana es necesaria en entornos difíciles porque evita peligros potenciales mayores.

Además de la retroflexión sana, hay también una retroflexión neurótica que, atendiendo literalmente al término, significa: “volverse hacia uno mismo”, es decir, que la persona que retroflecta se hace a sí misma lo que le gustaría hacerle al entorno. Realiza una actuación totalmente equivocada, ya que en vez de dirigirse directamente al entorno, se convierte él mismo en el objeto destinatario de su propia acción.

3 – Contacto final

Es la interacción (experiencia en la frontera-contacto) que se entabla con el entorno para satisfacer la necesidad.

En esta fase del proceso de contacto, el “fondo” estará constituido por las diferentes posibilidades seleccionadas del entorno en la fase de toma de contacto, (cuerpo, sensación, estímulo ambiental, deseo identificado, deseo alienado) pudiendo desaparecer el fondo en beneficio de la “figura” (la figura es el “tú” con quien contactar).

Si el organismo, después del contacto final, en lugar de dejarse fluir hacia la experiencia del “nosotros”, (a la satisfacción y a la espontaneidad y, por tanto, careciendo de una actitud consciente, elegida y deliberada), se retira en sí mismo, se producirá la interrupción del contacto denominada egotismo neurótico (fobia del contacto, del vínculo).

La principal función del egotismo es la de aumentar y fortalecer la frontera/contacto mediante el engrandecimiento narcisista del yo. En el egotismo hay un incremento defensivo del yo, en detrimento los otros. La persona egotista antepone sus necesidades a las del entorno, algo muy similar al narcisismo.

Cuando ya se ha satisfecho la necesidad, cuando ha finalizado el intercambio con el entorno, surge un período de retirada, de relajación, en el que es posible la asimilación de la experiencia. Se produce en este caso un egotismo sano.

4 – Post-contacto

En el postcontacto la experiencia vivida va a ser asimilada con lo cual ya no hay figura.

Es una fase de retirada en la que se vuelve de lo psicológico a lo fisiológico mediante la asimilación, pasando al fondo constituido en este caso por el “Tu + Yo”, es decir, el “Nosotros”.

El contacto pleno hace crecer al organismo, le da lo que necesita y permite que partes del “no-yo” se transformen en “yo” a través de un proceso de asimilación. Para que esto suceda plenamente es necesario que las fases precedentes se hayan sucedido con espontaneidad organísmica; de otra forma, frente al crecimiento de la tensión preparatoria del contacto, el organismo, retrocederá a fases o modalidades de contacto obsoletas.

Después del contacto, llega la asimilación. La nueva experiencia se integra, el self ha realizado una expansión: nace el sentido de la historia, de la lealtad, de los roles. Emerge la Función Personalidad del self al tomar consciencia de lo que se ha llegado a ser. Es decir, la Función Personalidad del self se encuentra activa permitiendo la asimilación de la experiencia. Al producirse la asimilación, la novedad puede transformar la percepción que se tenga de sí mismo permitiendo entonces realizar un ajuste creador.

La interrupción del proceso de contacto en esta fase es la “confluencia”. De no producirse esta interrupción, estaremos ante una “confluencia sana”, que es el objetivo final.

 


Clotilde Sarrió – Terapia Gestalt Valencia

 

BIBLIOGRAFÍA:

-Perls, F. S. Hefferline, R. F. y Goodman, P. (1951)  PHG. Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana. Madrid. Los libros del CTP.

-Robine, J-M. (2004) Manifestarse gracias al otro. Madrid. Los libros del CTP.

-Robine, J-M. (1997) Contacto y relación en Psicoterapia. Santiago de Chile. Cuatro Vientos

 

Licencia de Creative Commons Este artículo está escrito por Clotilde Sarrió Arnandis y se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España

Acerca del autor

Clotilde Sarrió

Clotilde Sarrió, Terapeuta Gestalt de Valencia. Mi orientación se integra en la corriente gestáltica de la Costa Este, representada por el New York Institute (1951), bajo la dirección de Laura Perls y la corriente afín de Cleveland. Ejerzo la Terapia Gestalt (modalidad de la psicoterapia integrada en la psicología humanista), una disciplina no solo dirigida al tratamiento de la psicopatología sino también al desarrollo del potencial humano, la liberación bloqueos y asuntos inconclusos y, en suma, aquellos procesos que impidan o dificulten un adecuado desarrollo y crecimiento personal.

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